¿Qué concepto tienes?

 

Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Dios. 2. Y se le apareció el Angel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía. 3. Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema. 4. Viendo Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí. 5. Y dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es. 6. Y dijo: Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob. Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios. 7. Dijo luego Jehová: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias, 8. y he descendido para librarlos de mano de los egipcios, y sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y ancha, a tierra que fluye leche y miel, a los lugares del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo. 9. El clamor, pues, de los hijos de Israel ha venido delante de mí, y también he visto la opresión con que los egipcios los oprimen. 10. Ven, por tanto, ahora, y te enviaré a Faraón, para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel. 11. Entonces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel? 12. Y él respondió: Ve, porque yo estaré contigo; y esto te será por señal de que yo te he enviado: cuando hayas sacado de Egipto al pueblo, serviréis a Dios sobre este monte. 13. Dijo Moisés a Dios: He aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros. Si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su nombre?, ¿qué les responderé? 14. Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros”  (Éxodo 3:1-14)

 

Moisés sido abandonado por sus padres y adoptado por la hija del faraón.

Huye de Egipto y en vez de casarse con una princesa se casa con la hija de un humilde ganadero.

De tenerlo todo, ahora no tiene nada. Se siente un fracasado viviendo por debajo de su capacitación.

El concepto que Moisés tiene en estos momentos de si mismo es lamentable, “el príncipe de Egipto” es en realidad un fracasado.

 

Dios nos enseña en este pasaje las siguiente importantes cosas:

 

1.- Somos motivados a actuar en base al concepto que tenemos de nosotros mismos.- El auto-concepto de Moisés le llevó a huir de Egipto.

No creyó que el faraón iba a considerar mejor la explicación de Moisés que la de unos esclavos judíos.

El concepto que tienes de ti va a marcar tu forma de actuar.

Tu auto-concepto marcará tu futuro.

 

2.- Cuando somos niños creamos la mayor parte de nuestro auto-concepto.- Moisés era adoptado, y un niño adoptado tiene dificultad en tener una buena imagen de él mismo.

Lo que vivimos de niños va a desarrollar en nosotros una imagen que nos acompañará el resto de nuestros días.

La forma en que tratamos a nuestros hijos desarrollará el concepto que ellos tendrán de ellos mismos.

No los insultes, no los maldigas, que cuando tengas que disciplinarlos ellos sepan que estás en contra de sus actos, pero no de ellos.

La imagen que tienes de ti va a desarrollar tu potencial hacia bien o hacia mal.

 

3.- Dios quiere destruir tus auto-conceptos.- En este encuentro en el monte, Dios quiere cambiar el concepto que Moisés tiene de sí mismo.

Cuando nos convertimos Dios quiere cambiar el concepto que tenemos de nosotros mismos, quiere cambiar la imagen que tenemos de nosotros, la visión que tenemos de la vida.

Los consejeros en la iglesia tienen que trabajar con este tema continuamente.

O.D.R. va dirigido a cambiar el concepto falso que tienes de ti.

 

4.- Dios crea imposibles.- Una zarza que arde y no se consume.

Dios quiere cambiar la mente lógica de Moisés y lo introduce en una situación sobrenatural.

La mente carnal está cerrada a lo de Dios, por eso Él quiere abrir nuestra mente al mundo espiritual.

Dios nos introduce al mundo del espíritu, y para ello Dios derrama el Espíritu Santo sobre nosotros.

El Espíritu Santo va a derribar los conceptos materialistas de la vida y nos va a llevar a un nuevo mundo, a una nueva dimensión, que está mucho más allá de cuidar ovejas.

 

5.- Dios lo llama por su nombre.- “Moisés, Moisés” Dios quiere mostrarle que le conoce, que es importante para Él.

Dios quiere mostrarle que no era un desconocido.

Moisés no conocía a Dios, pero Dios conocía a Moisés.

Dios te conoce, siempre ha estado cercano a ti, aún cuando has estado huyendo de situaciones, lugares y cosas.

 

6.- Cambiar el concepto de Dios.- Si bien es importante cambiar el concepto que tenemos de nosotros mismos, aún más es cambiar el concepto que tenemos de Dios.

La gente viene a la iglesia con un concepto de un Dios pequeño, un Dios que no tiene fuerza ni poder.

Tal vez de un Dios que vive en el cielo y no se preocupa de nosotros.

Dios quiere que cambies el concepto que tienes de Él porque esa es la única forma que hay de ser efectivos en el reino de Dios.

Dios es grande y quiere hacer cosas grandes.

Jesús mismo vino a la tierra a cambiar la imagen que la gente tenía de Dios, por eso los fariseos estaban tan enfadados con Él, porque su concepto equivocado les impedía entender a Jesús.

Estudiar la Biblia cada día te ayudará a tener una imagen correcta de Dios.

 

7.- Cosas que le revela Dios a Moisés:

– Dios es grande.- No te acerque, soy grande y acercarte a mi puede dañarte.

– Dios es santo.- Este lugar es santo, porque donde está el santo queda santificado.

Quiero que me conozcas.- Le dice que es el Dios de los patriarcas, el mismo que estaba con Abraham, Isaac y Jacob, estaba con Moisés.

– Dios es misericordioso.- he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto” He visto la aflicción de mi pueblo y voy a actuar.

– Dios es libertador.- (V.8) He descendido para liberarlos.

– Dios da bendición.- (v.9) Dios quiere llevarlos a la tierra que fluye leche y miel.

 

8.- Tu auto-concepto frente al poder de Dios.- (V.11-12) Entonces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel? 12. Y él respondió: Ve, porque yo estaré contigo; y esto te será por señal de que yo te he enviado: cuando hayas sacado de Egipto al pueblo, serviréis a Dios sobre este monte”.

Moisés le transmite a Dios su impotencia “quién soy yo” no valgo nada, no puedo hacerlo. Y Dios le dice “Yo estaré contigo”.

No importa quién eres, lo importante es que Dios va contigo donde quiera que vayas, y su poder se va a manifestar a través de tu vida.

Deja un comentario