Habacuc

 

Aunque la higuera no florezca,  Ni en las vides haya frutos,  Aunque falte el producto del olivo,  Y los labrados  no den mantenimiento,  Y las ovejas sean quitadas de la majada,  Y no haya vacas en los corrales; 18. Con todo, yo me alegraré en Jehová,  Y me gozaré en el Dios de mi salvación. 19. Jehová el Señor es mi fortaleza,  El cual hace mis pies como de ciervas, Y en mis alturas me hace andar.” (Habacuc 3:17-19)

 

El profeta Habacuc vivió en Jerusalén en el siglo VII a.C.

El nombre de Habacuc en hebreo significa el que abraza, el que consuela.

Vivió en una época convulsa, los pueblos se levantaban conquistando a los de alrededor a sangre y fuego.

Asesinatos, exterminios y todo tipo de devastaciones eran comunes en aquel entonces.

Los caldeos (Babilonios) estaban extendiendo sus dominios causando guerras y venciendo en ellas.

Israel estaba en el punto de mira de los caldeos, este pueblo se acercaba para conquistarla, y las noticias de los destrozos caldeos llegaban a Israel, por lo que el miedo se extendió entre los judíos.

En este contexto, Habacuc tiene una crisis de fe y pelea con Dios:

 

¿Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás; y daré voces a ti a causa de la violencia, y no salvarás? 3. ¿Por qué me haces ver iniquidad, y haces que vea molestia? Destrucción y violencia están delante de mí, y pleito y contienda se levantan. 4. Por lo cual la ley es debilitada, y el juicio no sale según la verdad; por cuanto el impío asedia al justo, por eso sale torcida la justicia” (Habacuc 1:2-4)

 

1.- Creo que ningún profeta en la Biblia se dirige a Dios de esta manera.- Pero en su desesperación el profeta lo hace así.

Tal vez cuando vemos las noticias algunos de nosotros reaccionamos de forma similar a Habacuc.

Guerras, asesinatos, abortos, perversión sexual, falsas religiones, etc. El panorama es lamentable y lastimoso.

 

2.- Dios no se ofende.- Porque en vez de quejarse a otras personas lo hace directamente a Dios.

Dios le contesta en el capítulo 2 con cosas tan maravillosas como He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá” (V.4)

Tenemos la opción de confiar en nuestras fuerzas y enorgullecernos, o poner nuestra fe en Dios.

Dios no se ofende con Habacuc, es más está de acuerdo con él, pero quiere hacerle ver que por encima de las evidencias físicas está su poder.

 

3.- La gente actúa ahora, pero Dios va a actuar.- ¡Ay del que edifica la ciudad con sangre, y del que funda una ciudad con iniquidad! 13. ¿No es esto de Jehová de los ejércitos? Los pueblos, pues, trabajarán para el fuego, y las naciones se fatigarán en vano. 14. Porque la tierra será llena del conocimiento de la gloria de Jehová, como las aguas cubren el mar” (Capítulo 2)

Por mucho que la gente haga, si no trabaja para Dios es en vano, ya que Él va a regresar y cubrir la tierra con su presencia.

 

4.- La revelación le hace alabar.- La revelación de Dios le hace alabarle en el capítulo 3

El Habacuc del capítulo 3 no tiene nada que ver con el del capítulo 1, de la queja se pasa a la alabanza, se pasa del 1 al 3 a través de la revelación del 2.

Cuando tenemos revelación, nuestra tristeza se cambia en gozo y nuestro pesar en alabanza.

Todo el capítulo es una alabanza a Dios, y el final es espectacular:

 

5.- “Con todo..”.- A pesar de las desgracias del versículo 17, “con todo yo me alegraré en Jehová”

No es fácil llegar a este nivel de madurez ya que lo que nos rodea y vivimos afecta nuestro ánimo.

Lo que vivimos nos afecta, pero Habacuc apunta a otra cosa:

“Si te dan trabajo ¡gloria a Dios, si pierdes el trabajo ¡gloria a Dios”  Ya que perdiste el trabajo no pierdas también la paz y la confianza en Dios.

Solo la gente que sabe que Dios está al control, entiende este principio.

 

6.- Dios es nuestra fortaleza.- No solo es nuestra esperanza, sino también nuestra fortaleza.

Una fortaleza es lo que nos protege del enemigo. Dios protege a aquellos que tienen la fe puesta en Él.

Estamos firmes porque Dios nos guarda, en esta vida y nos promete bendiciones en la venidera.

“Porque la tierra será llena del conocimiento de la gloria de Jehová, como las aguas cubren el mar”. V.14

 

7.- Hace tus pies como de ciervas.- Una persona no tiene la habilidad de escalar como los animales de las montañas.

No nacemos con la habilidad de andar en las alturas, pero Él nos capacita.

Dios le va a capacitar para cosas para las que no ha nacido.

Dios le va a dar habilidad para hacer lo que no puede.

El va a hacer tus pies como de ciervas.

 

8.- En mis alturas me hace andar.- Todos tenemos metas, ilusiones, Dios nos va a capacitar para andar en esos lugares.

“El justo por su fe vivirá” tu fe es lo que va a marcar tu límite.

Una iglesia es tan grande como la fe de sus miembros, un cristiano llega tan lejos como tenga fe.

Los límites están en tu fe, no en las circunstancias.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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